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El Sistema Nervioso Simpático
1. Introducción
El sistema nervioso y junto con el sistema endocrino es quien
desempeña las mayorías de las funciones del organismo tendiendo a mantener
el equilibrio del medio interno (homeostasis).
En general este sistema controla las actividades rápidas del cuerpo como
contracciones musculares, m fenómenos viscerales que evolucionan rápidamente
que incluso las secreciones de algunas glándulas endocrinas.
Su división se realiza según:
- La estructura
- La dirección del flujo de
dirección
- El control de los efectores
(ver gráfico nº 1)
Según la estructura se divide en:
Sistema Nervioso Central
Se integra por medula y encéfalo (comprendiendo únicamente solo
las células que comienzan y terminan dentro de estos). Es el centro estructural
y funcional de todo sistema nervioso. Allí se integran las piezas aferentes
de informacion sensitivas, se evalúa la informacion y se inicia una respuesta
aferente.
2. Sistema Nervioso Periférico
Esta formado por los nervios situados o región externa del
sistema nervioso, estos pueden ser craneales (originados en el encéfalo)
o raquídeos (espinales originados en la medula). Estos nervios cumplen
función sensitivas y motoras, los nervios motores a su ves se dividen
en somáticos que llevan informacion a los músculos estriados y el autónomo
que lleva informacion al músculo liso, cardiaco y glándulas.
Según la dirección del flujo de informacion (ver cuadro nº 2)
Divisiones aferentes y eferentes
Los tejidos del sistema nervioso central y periférico están constituidos
por células nerviosas que forman vías de informacion centrípetas y vías
centrifugas. Por este motivo, suele ser conveniente clasificar las vías
neviosas según la dirección en que llevan la informacion. La división
aferente del sistema nervioso esta formada por todas las vías centrípetas
sensitivas o aferentes. La división aferente consta de todas las vías
centrifugas motrices o eferentes. Lo s significados literales de los termino
aferentes (que traen) y aferente (que lleva) ayudan a distinguir con mas
facilidad estas dos secciones del sistema nervioso.
Según el control de los efectores
Es decir los órganos efectores que tiene a su cargo, esta división pertenece
a las fibras motoras del sistema nervioso periférico y se realiza en:
Somático: Tienen vías motoras (llevan informacion a los órganos somáticos
– músculo esquelético), fibras sensitivas (que da una retro alimentación
desde los efectores somáticos) y centros integradores que reciben la informacion
de las vías sensitivas y generan señales motoras.
Autónomo: es independiente del control voluntario aunque la mente consciente
influye sobre este.
Lleva informacion a los efectores autónomos viscerales que son los músculos
lisos, cardiaco y las glándulas. Las vías eferentes del sistema autónomo
pueden dividiese en simpático y parasimpático.
La división simpática consta de vías que salen de las porciones medias
de la medula espinal y prepara al cuerpo para resolver amenazas inmediatas
al medio interno. Produce la respuesta ¨ lucha o huida. Las vías parasimpáticas
salen del encéfalo o las porciones bajas de la medula espina l y coordinan
las actividades normales del cuerpo en reposo.
Las vías aferentes del sistema nervioso autónomo pertenecen a la división
sensitiva visceral, que llevan informacion a los centros integradores
autónomos del sistema nervioso central.
Células del sistema nervioso
Dos tipos principales de células forman el sistema nervioso, las neuronas
y la neuralgia. Las neuronas son células excitables que conducen los impulsos
que hacen posible todas loas funciones del sistema nervioso. En otras
palabras, forman el ¨alambrado¨ de los circuitos de informacion del sistema
nervioso. Por otra parte, la neuroglia o célula neurogliales no conducen
información ellas mismas, pero apoyan de diversas maneras la función de
las neuronas. En las secciones siguientes se describen algunos tipos de
neuronas y neuralgias.
Neuroglia
El numero de células de neuroglia excede
cualquier calculo. Una estimación sitúa la cifra en unos impresionantes
novecientos billones, ¡nueve veces él numera estimado de astros en nuestra
galaxia!. A diferencia de las neuronas, las células neurogliales conservan
su capacidad de divición celular durante toda la madurez. Aunque esta
caracteriztica las capacita para reemplazarce asi mismas, también las
hace susceptibles a anomalías en la división celular, por ejemplo, el
cáncer. Casi todos los tumores benignos y malignos localizados en el sistema
nervioso se originan en células neurogliales.
Las células neurogliales son:
Astrocitos que constituyen el tipo de neuroglia mayor y mas numeroso.
Telas de astrocitos forman vainas ceñidas en torno a los capilares sanguinios
del encéfalo. Estas vainas y las estrechas uniones entre las células endoteliales
que forman las paredes capilares encefálicas constituyen la denominada
barrera bematoencefalica (BHE).
Microglia: ingieren y destruyen microbios y restos celulares
Células ependimarias: forman capas finas que resten cavidades llenas de
liquido encéfalo y medula espinal.
Los oligodentrocitos: son menores que los astrocitos y tienen prolongaciones
mantienen unidas las fibras nerviosas y producen la banda de mielina.
Células de Shwann: solo se encuentran en el sistema nervioso periférico
en el que constituyen el equivalente funcional de los oligodentrocitos
soportando las fibras nerviosas y formando la banda de mielina a su alrededor.
3. Sistema nervioso vegetativo o sistema nervioso autónomo
Denominado también sistema neurovegetativo, o nervioso autónomo,
o involuntario, o visceral, o gran simpático, es aquella parte del sistema
nervioso que regula las funciones vitales fundamentales que son en gran
parte independientes de la conciencia y relativamente autónomas, es decir,
las funciones vegetativas (aparato cardiorrespiratorio, glándulas endocrinas,
musculatura lisa, aparato pilo sebáceo y sudoríparo, etc.).
Embriogenesis
En el curso de la quinta semana del desarrollo del embrión algunas células
derivadas de la porción torácica de la cresta neural emigran a cada lado
hacia la región colocada inmediatamente por detrás de la aorta. Estas
células, denominadas neuroblastos simpáticos o simpatoblastos, van a constituir
los dos cordones simpáticos primitivos. Algunos elementos de estos cordones
emigran luego hacia el punto de reunión de las raíces dorsal y ventral
de los nervios espinales, donde se forman los cordones simpáticos secundarios,
de los cuales se originan las cadenas de los ganglios del simpático torácico.
Los cordones simpáticos primitivos forman, por el contrario, los ganglios
prevertebrales y preaórticos o periaórticos, los cuales se desplazan de
su posición original para tener por detrás a los esbozos de la localización
de las vísceras a las cuales deberán dar inervación. De una sucesiva prolongación
hacia arriba y hacia abajo se originan, respectivamente, los cordones
del simpático cervical y la porción lumbosacra, con los respectivos ganglios.
Por lo que concierne al para simpático, los ganglios situados a lo largo
de los nervios oculomotor, facial, glosofaríngeo y vago derivan de las
células emigradas del sistema nervioso central o de neuroblastos diferenciados
en los ganglios sensitivos del V, VII, y IX par de los nervios craneales.
El S.N.A. está estrechamente unido con el sistema nervioso relación, con
el cual tiene en común estructuras centrales y periféricas. Tiene un significado
particular y una gran importancia las relaciones que éste posee con el
aparato endocrino.
Morfología: Para la descripción anatómica, el sistema nervioso vegetativo
se subdivide en tres partes, estrechamente unidas entre sí por numerosas
fibras aferentes y eferentes:
- Diecefalocortical
- Mecencefalo - bulbo – espinal
- Perifericos
Centros Neurovegetativos Superiores (diecefalocortical)
Sistema Neurovegetativo Cortical
En ellos se encuentra la integración más elevada de las actividades vegetativas.
En zonas determinadas de la corteza cerebral, de las cuales las más importantes
son la parte del lóbulo frontal, y el sistema límbico. La primera regula
las funciones vegetativas (vasomotoras, sudorales, etc.) que acompañan
a la actividad motora de los músculos esqueléticos y toma parte incluso
en los procesos de integración recíproca entre actividad vegetativa y
psíquica. En el sistema límbico tiene lugar una integración entre el estado
emocional y las determinadas funciones vegetativas (motilidad gástrica,
emisión de orina y heces, constancia en la presión arterial, etc.).
Sistema Neurovegetativo Diencefálico
En el diencéfalo se encuentran numerosos núcleos hipotalámicos, en relación
con determinadas funciones metabólicas con el sistema endocrino, y con
algunas manifestaciones fundamentales de la vida, como el sueño, la vigilia,
el hambre y la sed.
Centros neurovegetativos intermedio mecencefalo-bulbo-espinal y periféricos
Comprende tanto centros nerviosos vegetativos situados en el eje
cerebroespinal como fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación
con ellos. Ente ambos sistemas, simpático y parasimpático las fibras eferentes
son sustancialmente de dos tipos: preganglionares, que se originan a nivel
de la sustancia gris del tronco cerebral o de la médula y terminan en
un ganglio, y postganglionares, que se originan de las neuronas ganglionares
en contacto sináptico con las primeras y alcanzan al órgano efector. Ya
que la distribución anatómica de los ganglios periféricos es notablemente
diferente en los dos sistemas, las fibras pre y postganglionares simpáticas
y respectivamente parasimpáticas, tienen diferentes longitudes. Los ganglios
parasimpáticos están, de hecho, situados en las cercanías del órgano efector
o, por añadidura, en el espesor de la pared de este último: las fibras
parasimpáticas preganglionares son, por lo tanto, mucho más largas y las
postganglionares mucho más cortas. Los ganglios simpáticos, por el contrario,
constituyen una doble cadena (cadena del simpático) que se extiende en
posición laterovertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix: las
fibras preganglionares tienen, pues, un curso muy corto y las postganglionares
muy largo.
4. Sistema Nervioso Simpático
Anatomía fisiológica del sistema nervioso simpático
La figura 3 muestra la organización general de las porciones periféricas
del sistema nervioso simpático, que incluye una de las dos cadenas de
ganglios simpáticos paravertebrales situados a ambos lados de la columna
vertebral, dos ganglios prevertebrales (el ganglio celíaco y el hipogástrico),
y los nervios que se extienden desde los ganglios a los diferentes órganos
internos. Los nervios simpáticos se originan en la medula espinal entre
los segmentos D1 y L2, y desde allí se dirigen primero a la cadena simpática,
y luego a los tejidos y órganos que son estimulados por los nervios simpáticos.
Sistema Ortosimpático
El sistema simpático u ortosimpático está compuesto, en los
dos lados del cuerpo, por una cadena de ganglios, ganglios simpáticos
vertebrales, reunidos entre sí por cordones longitudinales intermedios
de fibras nerviosas, formando dos troncos (cadena del simpático) que tienen
su curso desde la base del cráneo hasta el cóccix, disponiéndose antero
– lateralmente respecto a la columna vertebral. Los ganglios vertebrales,
con relación a su localización, se distinguen en cervicales, torácicos,
lumbares, sacros y coccígeos. Para cada lado, los ganglios cervicales
son tres (de los cuales el superior es mucho más grueso), los torácicos
once, los lumbares cinco y los sacros cuatro. Sus dimensiones varían,
oscilando, por lo general, alrededor de un cm de diámetro; tienen aspecto
fusiforme u ovoidal; son consistentes y aparecen de un color gris rosáceo.
También los cordones intermedios que unen los ganglios vertebrales entre
sí, tienen un color gris rosáceo, siendo, por lo demás, simples, a veces
dobles, y estando constituidos principalmente por fibras nerviosas amielínicas.
Todos los ganglios vertebrales están en conexión con los nervios espinales
mediante las ramas comunicantes, que se originan del tronco del nervio
espinal apenas constituido o de la rama anterior del mismo. Las ramas
comunicantes con los nervios torácicos y con los primeros dos o tres nervios
lumbares dan como resultado una rama comunicante blanca, formada esencialmente
por fibras mielínicas, y una rama comunicante gris, formada preferentemente
por fibras amielínicas; las cervicales, las últimas dos o tres lumbares
y los nervios sacro y coccígeo poseen ramas comunicantes grises solamente.
De los troncos del simpático se originan las ramas periféricas, constituidas
preferentemente por fibras amielínicas, la mayor parte de las cuales siguen
el curso de los vasos arteriales. Antes de distribuirse por los órganos,
muchas ramas se ponen en relación con los ganglios situados por delante
de la aorta torácica y abdominal (ganglios preaórticos o prevertebrales)
y luego, en su curso último, se disponen en forma de plexo alrededor de
los vasos arteriales terminales, siguiéndolos en su distribución entre
los órganos. A lo largo de estos plexos se encuentran ganglios periféricos
y terminales, que a veces, especialmente en la cercanía de los órganos,
pueden estar representados sólo por células aisladas (metasimpáticos).
Las ramas periféricas del simpático contienen fibras eferentes
y aferentes:
Las fibras eferentes preganglionares se originan de las células de pequeñas
dimensiones y de aspecto estrellado que se sitúa en la sustancia gris
del asta lateral de la médula espinal en el tramo comprendido entre el
primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar (células
radiculares viscerales). Los abones de estas células (fibras preganglionares
mielínicas) salen de la médula con las fibras somatomotoras, es decir,
con las raíces anteriores de los relativos nervios periféricos torácicos
y lumbares, pasando al respectivo ramo comunicante blanco y alcanzando
el tronco del simpático, y terminan en un ganglio vertebral, que puede
ser aquel del nivel correspondiente, o superior (hasta el ganglio cervical),
o inferior (hasta el ganglio coccígeo); a la vez, atravesando el tronco
del simpático, o recorriendo en un ramo periférico que emana del tronco,
se sitúan más lejos, hasta llegar a un ganglio prevertebral o peraórtico
o a un ganglio todavía más distal. En este caso la rama periférica que
él contiene debe ser considerada como la continuación de la rama comunicante,
alargándose considerablemente: los nervios esplácnicos son el ejemplo
más significativo. Las fibras preganglionares llegan al ganglio simpático,
arborizándose alrededor de las células, originándose de estas arborizaciones
las fibras postganglionares, generalmente amielínicas, destinadas a los
órganos periféricos. Algunas de estas fibras, a través del ramo comunicante
gris, pasan a los nervios espinales y se distribuyen a la musculatura
lisa, a las glándulas de la piel y a los vasos de los miembros, de la
pared del dorso, de las meninges y del raques; las otras, que pueden nacer
también de ganglios más periféricos, siguen el curso de los vasos sanguíneos,
inervando las vísceras del tórax y del abdomen y diferentes estructuras
de la cabeza. Reciben fibras de los nervios periféricos del simpático
al ojo, los vasos y las glándulas endocrinas, el corazón, los pulmones,
el aparato digestivo y las glándulas anexas y el aparato urogenital.
Las fibras aferentes o sensitivas se originan de una célula en T situada
en los ganglios espinales, no diferenciable histológicamente de las neuronas
sensitivas de los nervios cerebroespinales. La prolongación periférica
de esta célula se inicia en una terminación nerviosa situada periféricamente
o en los músculos lisos, o en las paredes de los vasos, o en un órgano
periférico del sentido, y corre por los troncos nerviosos junto con las
fibras eferentes y las fibras somáticas. Las prolongaciones del cuerpo
y de los miembros llegan a la médula, pasando directamente al nervio correspondiente
raíz posterior. Los que, por el contrario, derivan de los órganos viscerales
torácicos y abdominales y de las paredes de los vasos recorren en las
ramas periféricas del simpático, alcanzando un ganglio de la cadena y
de allí, pasan a la raíz posterior del nervio espinal. Las prolongaciones
próximas de la célula en T penetran en la médula de la raíz posterior,
poniéndose en relación, directamente o mediante neuronas asociativas,
con las células de origen de las fibras preganglionares, e integran así
los arcos reflejos del sistema autónomo y de los centros vegetativos superior,
Diencefálico y cortical.
Las dos cadenas del simpático, compuestas, por los ganglios vertebrales
y por los cordones intermedios que les unen, están extendidas en toda
la longitud de la columna vertebral, desde la base del cráneo hasta el
cóccix, de manera continua. Las dividiremos en cuatro segmentos: cervical
– torácico – lumbar – pélvico:
Simpático Cervical
Esta formación nerviosa se apoya sobre la aponeurosis prevertebral,
que la separa de los músculos largos del cuello y largo de la cabeza,
por delante de las apófisis transversas de las vértebras cervicales. En
su curso descendente se encuentra colocada por detrás e internamente al
fascículo vasculonervioso del cuello, más exactamente por detrás de la
vena yugular interna: cerca de la apertura superior del tórax se desplaza
lateralmente y cruza la cara posterior de la arteria subclavia, en las
cercanías del origen de la arteria vertebral. Las neuronas preganglionares
están en el segmento torácico y cervical de la médula, de donde las fibras
preganglionares salen por la vía de los ramos comunicantes blancos torácicos,
para unirse con las neuronas postganglionares de los ganglios cervicales;
de hecho, estos últimos están unidos a los nervios espinales por ramos
comunicantes grises, que no contienen fibras preganglionares, sino blancas.
A lo largo del tronco simpático cervical se intercalan tres ganglios,
en parte fusionados entre sí: cervical superior, cervical medio y cervical
inferior. El ganglio cervical superior, que es el más voluminoso, se encuentra
a la altura de la apófisis transversa de la II y III vértebras cervicales
y está en relación con el fascículo neurovascular del cuello y con los
nervios glosofaríngeo, hipogloso y vago, con los cuales también tiene
anastomosis. Recibe fibras preganglionares de los primeros cuatro nervios
torácicos. De las fibras postganglionares algunas pasan a través de los
ramos comunes grises y alcanzan los primeros tres o cuatro nervios cervicales
para inervar los vasos, folículos pilíferos y glándulas sudoríparas de
las regiones correspondientes; otras se unen con los ganglios situados
en las cercanías; otras, por último, van a constituir las ramas periféricas.
De éstas, algunas revisten particular importancia:
El nervio carotídeo interno, que se desplaza de la extremidad superior
y se coloca por arriba con la arteria carótida interna, alrededor de la
cual forma primero, a la altura del canal carotídeo, el plexo pericarotídeo
(del cual derivan los nervios carotidotimpánicos), y, a la altura del
seno cavernoso, el plexo cavernoso. Este último da lugar a otros plexos
alrededor de las ramas que salen de la carótida interna, como el plexo
oftálmico y los plexos de la arteria cerebral anterior y media; se une
además, mediante el nervio petroso profundo, con el ganglio esfenopalatino;
da ramas que, a través del ganglio ciliar, se distribuyen en el iris,
y otras para los músculos del ojo, hipófisis y meninges.
El nervio cardíaco superior
Las ramas vasculares viscerales que van a constituir los plexos
carotídeos común, carotídeo externo, tiroideo superior,
submaxilar, faringe, laringe, etc.
El ganglio cervical medio, situado a la altura de la V – VI vértebras
cervicales, es el más pequeño e inconstante; da fibras a través de los
ramos comunicantes grises al V y a veces también al IV y al VI nervios
cervicales, ramas para las arterias tiroideas y da origen al nervio cardíaco
medio.
El ganglio cervical inferior, situado a la altura de la primera costilla,
a veces se fusiona con el primer ganglio torácico, constituyendo el ganglio
estrellado o cervicotorácico. Está unido, a través de los ramos comunicantes
grises, con los últimos nervios cervicales y con el primer torácico; da
ramas vasculares que forman los plexos subclavio, tiroideo inferior, mamario
interno y vértebra; de él se origina el nervio cardíaco inferior.
Simpático Lumbar
La parte lumbar del tronco simpático corre sobre la superficie
anterolateral simpático corre sobre la superficie anterolateral de la
columna lumbar, medialmente en los orígenes del músculo psoas mayor; a
la derecha está la vena cava inferior, que lo recubre durante toda su
extensión; a la izquierda está la aorta, que lo recubre parcialmente.
Esta sección contiene, en general, cinco ganglios, a veces cuatro, unidos
entre sí por cordones intermedios y con los nervios espinales mediante
los ramos comunicantes. De ellos se originan fibras nerviosas que se ramifican
a lo largo de las arterias lumbares y ramas directas que van al plexo
celíaco y al plexo aorticoabdominal.
El Plexo Celíaco o Solar es un plexo de gran importancia, dependiente
principalmente de la parte torácica y lumbar del simpático y del vago.
Es un plexo impar, situado en la parte profunda de la región epigástrica,
por delante de la aorta abdominal y de los pilares del diafragma, y por
encima del páncreas, bajo la bolsa del omento, alrededor del origen de
la arteria celíaca y de la arteria mesentérica superior. En su parte superior,
a través del orificio aórtico del diafragma, se continúa con el plexo
aorticotorácico; en su parte inferior se extiende hasta las glándulas
suprarrenales y hasta el origen de las arterias renales. Está formado
por algunos ganglios y por un fino entrecruzado de fibras aferentes y
eferentes. Las ramas aferentes están formadas a su vez por nervios esplácnicos,
por fibras del simpático lumbar, por ramas celíacas del vago derecho y
ramas musculares que provienen de los nervios frénicos. Las ramas eferentes
se ramifican en diferentes direcciones y participan en la formación del
plexo celíaco y de los plexos secundarios. Los ganglios principales del
plexo celíaco, ganglios celíacos, son, por lo general, dos, del volumen
de una habichuela, situados sobre cada lado de la aorta abdominal, sobre
los pilares del diafragma, por encima del páncreas e internamente de las
suprarrenales. Por su forma han sido denominados también ganglios semilunares.
El de la derecha recibe en su extremo lateral al nervio esplácnico mayor
y en su extremo interno las ramas celíacas del nervio vago; estos nervios
se unen entre sí con el intermedio del ganglio, formando el asa memorable
de Wrisberg. El de la izquierda, unido al de la derecha por ramas que
se entrecruzan alrededor del origen de la arteria celíaca, recibe ramas
del esplácnico mayor, del esplácnico menor y del frénico, sin por ello
entrar en conexión en correspondencia con el vago. Junto a estos dos ganglios
principales, unidos a ellos y entre ellos, se encuentran los dos ganglios
aórtico renales, a nivel del origen de la arteria renal, y los dos ganglios
mesentéricos superiores, en las proximidades del origen de la arteria
mesentérica superior. Del plexo celíaco se originan los plexos secundarios,
a veces provistos de pequeños ganglios, que siguen, por lo general, las
arterias y que se pueden distinguir en plexos pares (frénico, suprarrenal,
renal, espermático o útero-ovárico en la mujer) y plexos impares (esplénico
o lineal, hepático, gástrico superior, mesentérico superior, aórtico abdominal,
hipogástrico, pancreático e iliaco).
El plexo aorticoabdominal representa la continuación inferior
del plexo celíaco y se extiende por delante de la aorta hasta su bifurcación.
Está constituido esencialmente por dos cordones, uno por cada lado, unidos
por filamentos transversales. Da varias ramas, entre las cuales las más
importantes son aquellas que forman el plexo mesentérico inferior.
Simpático Pélvico
La parte pélvica del simpático, que continúa la parte lumbar,
corre sobre la cara anterior del sacro, internamente a los orificios sacros,
por detrás y lateralmente al recto. A la altura de la I vértebra coccígea
las dos cadenas se unen mediante una simple asa o con la interposición
de un pequeño ganglio mediano, el ganglio coccígeo. Los ganglios pélvicos
o sacros son generalmente cuatro; de ellos parten ramas médiales anteriores
que siguen el curso de las arterias y entran principalmente en la formación
de los dos plexos pélvicos, situados medialmente a la arteria hipogástrica,
a los lados del recto y de la vejiga. El plexo pélvico es el más conspicuo
de los plexos que da el simpático y tiene una gran analogía con el plexo
celíaco, y con éste recibe fibras parasimpáticas, exactamente del parasimpático
sacro. De los plexos pélvicos salen numerosos plexos secundarios: hemorroidal
medio, vesical, deferencial, prostático, cavernoso del pene, útero-vaginal
y cavernoso del clítoris.
Neurotransmisores y receptores autónomos
Los terminales axónicos de las neuronas autónomas liberan uno
de los siguientes neurotransmisores: noradrenalina o acetilcolina.
Los axones que liberan acetilcolina se llaman fibras colinérgicas. Fibras
autónomas colinérgicas son los axones de neuronas preganglionares simpáticas
y de neuronas pre y postganglionares parasimpáticas. Ello
Deja a los axones de las neuronas posganglionales simpáticas como las
únicas fibras autonómicas adrenérgicas. Los axones simpáticos posganglionares
de las glándulas sudoríparas y de algunos vasos sanguíneos son fibras
colinérgicas.
Noradrenalina y sus receptores
La noradrenalina actúa sobre los efectores viscerales, fijándose
primero a los receptores adrenérgicos de sus membranas plasmáticas. Los
receptores adrenérgicos son de dos tipos principales, receptores alfa
y receptores beta. Los diferentes subtipos de receptores alfa y beta,
como alfa 1 y alfa 2 o beta 1 y beta 2, se encuentran en las células que
poseen receptores adrenérgicos.
La fijación de noradrenalina a los receptores alfa del músculo
liso de los vasos sanguíneos tiene un efecto estimulante del músculo que
hace contraerse a los vasos. La fijación de noradrenalina a los receptores
beta del músculo liso produce efectos opuestos, inhibe el músculo, haciendo
que se dilate el vaso. No obstante la fijación de noradrenalina a los
receptores beta del músculo cardiaco tiene un efecto estimulante que se
traduce en un latido cardiaco mas fuerte. La adrenalina liberada por las
células simpáticas posganglionares de la medula suprarrenal también estimula
los receptores adrenérgicos, incrementando y prolongando los efectos de
la estimulación simpática. Como la adrenalina tiene mayor efecto sobre
los receptores beta que la noradrenalina, los efectores con una proporción
grande de receptores beta es más sensibles a la adrenalina. Todos estos
datos señalan un importante principio sobre regulación nerviosa: el efecto
de un neurotransmisor sobre una célula postsináptica esta determinado
por la característica del receptor y no las del neurotransmisor.
Las acciones de la adrenalina y la noradrenalina finalizan de dos maneras.
La mayoría de las moléculas del neurotransmisor son captadas de nuevo
por los botones sinápticos de las neuronas posgaglinares en donde son
degradadas por enzima monoaminooxidasa (mao). Las restantes moléculas
de neurotransmisor acaban por ser degradadas por otra enzima, la catecol
- O – metil transferasa (COMT). Ambos mecanismos son muy lentos en comparación
con la rápida desactivación de la acetilcolina por la acetilcolinesterasa.
Este hecho explica por que los efectos adrenérgicos suelen persistir algún
tiempo despues de que cese la estimulación
Acetilcolina y sus receptores
La acetilcolina se fija a receptores colinérgicos. Hay dos
tipos principales de receptores colinérgicos: receptores nicotínicos (N)
y receptores muscarinicos (M) (ver figura nº4). Los receptores nicotínicos
deben su nombre al hecho de que se descubrieron cuando se demostró que
la nicotina lo fijaba.
Los receptores muscarinicos se denominan asi porque su descubrimiento
se produjo cuando se demostró que la muscarina los fijaba.
Como los receptores adrenérgicos los receptores colinérgicos
presentan subtipos como nicotinico-1 y nicotinico-2 o muscarenico-1, muscarenico-2
y muscarenico-3.
En los ganglios de las dos secciones autónomas como la acetilcolina se
fija a los receptores nicotínicos de las membranas de las células posganglionares.
La acetilcolina, liberada por todas las células parasimpáticas posganglionares
y por las escasas células simpáticas posganglionares que son colinérgicas
se fija a los receptores muscarinicos de las membranas de las células
efectoras. Como se a mencionado anteriormente la acetilcolina cesa rápidamente
al ser hidrolizada por la enzima acetilcolinesterasa.
La figura nº 4 muestra la compleja manera en que pueden funcionar los
neurotransmisores y los receptores en una sinapsis con una célula efectora
autónoma con doble inervación.
La noradrenalina liberada de una fibra adrenérgica simpática se una a
receptores alfa (o beta) de la célula efectora originando efectos adrenérgicos
(simpáticos). Como muestra la figura, la noradrenalina también puede unirse
a receptores alfa en la membrana presináptica de una fibra colinérgica
(parasimpática) cercana, inhibiendo la liberación de su neurotransmisor
antagonista, la acetilcolina. Además la acetilcolina liberada de fibras
colinérgicas puede uniese en las membranas presinápticas de fibras adrenérgicas
próximas e inhibir, por tanto la liberación del antagonista de la acetilcolina,
la noradrenalina.
Debido a este complejo funcionamiento, la célula efectora puede controlarse
con gran precisión equilibrando de diferentes maneras los efectos de la
estimulación simpática y parasimpática.
5.
Funciones de la sección simpática
En condiciones normales de reposo el simpático puede mantener
el normal funcionamiento de los efectores autónomos doblemente inervados.
Lo hace oponiéndose a los efectos de los impulsos parasimpáticos a estas
estructuras. Por ejemplo, contra restando los impulsos parasimpáticos
que tienden a retardar el corazón y debilitar su latido, los impulsos
simpáticos funcionan para mantener la frecuencia y la fuerza normales
del latido cardiaco. La sección simpática también suele ejercer otra función
importante. Dado que solo las fibras simpáticas inervan el músculo liso
de las paredes de los vasos sanguíneos, los impulsos simpáticos mantienen
el tono normal de este músculo. Haciéndolo, el sistema simpático desempeña
un papel crucial en el mantenimiento de la presión arterial en las condiciones
normales. Si embargo, la principal función de la sección simpática es
que sirve como sistema de ¨urgencia¨ . Cuando nos damos cuenta de que
la homeostasis del cuerpo esta amenazada, es decir, cuando estamos bajo
estrés físico o psicológico, aumentan significativamente las señales que
salen del simpático. En realidad uno de los primerísimos pasos del complejo
mecanismo de defensa del cuerpo contra el estrés es un repentino y marcado
aumento de la actividad simpática, ello produce un grupo de respuestas
que parten todas al mismo tiempo y que juntas colocan al cuerpo en disposición
de gastar un máximo de energía para afrontar el máximo de ejercicio muscular
necesario para resolver la amenaza percibida, por ejemplo, corriendo o
luchando. Walter b. Cannon acuño la descriptiva y ahora famosa definición,
la reacción de lucha o huida para denominar este grupo de respuestas simpáticas.
En la siguiente tabla encontrara muchas de las reacciones fisiológicas
de lucha o huida. Algunos de los cambios importantes de máximo gasto de
energía por parte de los músculos esqueléticos consiste en latidos cardiacos
más rápidos y fuertes, vasos sanguíneos dilatados en los músculos esqueléticos,
bronquios dilatados y aumente de glucemia por estimulación de la glucogenolisis
(conversión del glucógeno en glucosa). Los impulsos simpáticos a la medula
de cada glándula suprarrenal también estimulan le secreción de adrenalina
y de alguna noradrenalina. Estas hormonas refuerzan y prolongan los efectos
de la noradrenalina liberada por las fibras simpáticas posganglionales.
La reacción de lucha o huida es una respuesta normal en tiempos de estrés.
Sin estas respuestas no podríamos defendernos o escapar de algo que amenace
nuestro bienestar. No obstante, la exposición crónica al estrés puede
ocasionar la disfunción de los efectores simpáticos, y tal vez incluso
la disfunción del mismo sistema nervioso autónomo.
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C
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L
O |
CEREBRO |
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TRONCO ENCEFALICO |
Pedúnculos cerebrales
Tubérculos cuadrig.
Protuberancia
Bulbo raquídeo |
| CEREBELO |
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M E
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L |
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O
R |
Somático
(hacia los músculos
esqueléticos)
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Nervios Raquídeos 31 pares |
| Nervios Craneales 12 pares |
| Autónomo
(hacia el músculo
liso, músculo |
Simpático |
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parasimpático |
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Cuadro num 1
El diagrama resume el esquema que utiliza la mayoría de los
biólogos para estudiar el sistema nervioso. Tanto el sistema nervioso
somático (SNS) como el autónomo (SNA) incluye componentes del SNC y del
SNP. Las vías sensitivas somáticas conducen la información hacia los centros
integradores presentes en el SNC y las vías motoras somáticas lo hacen
hacia los efectores somáticos. En el SNA las vías sensitivas viscerales
conducen la información hacia los centros integradores del SNC, en tanto
que las vías simpáticas y parasimpáticas la llevan hacia los efectores
autónomo.
Funciones de los neurotransmisores y los
receptores autónomos.
- La noradrenalina liberada
por las fibras adrenégicas s une a receptores adrenégicas alfa o beta,
según el modelo de cerradura y llave, para originar efectos reguladores
en la célula postsináptica.
- La acetilcolina liberada
por las fibras colinérgicas se une de forma similar a receptores colinérgicos,
muscarinicos o nicotínicos, para generar efectos reguladores postsínapticos.
- La compleja manera en que
los neurotransmisores y los receptores regulan doblemente las células
efectoras inervadas muestra que se puede producir una sumación de lo
efectos sobre los receptores presinápticos y postsinápticos.
Por ejemplo, la noradrenalina liberada por una fibra adrenergica
puede unirse a receptores postsinápticos alfa (o beta) para influir en
la célula efectora y también puede unirse a receptores presinápticos alfa
de una fibra colinérgica para inhibir la liberación de acetilcolina, un
posible antagonista de la noradrenalina.
Resumen de la reacción simpática de lucha o huida
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Repuesta |
Función de la producción del uso de energía
por los músculos esqueléticos |
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Aumento de la frecuencia cardiaca |
Aumento de la velocidad de la corriente
sanguínea que incrementa a oferta de Oxigeno y glucosa a los músculos |
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Aumento de fuerza de la contracción
muscular del músculo cardiaco |
Aumento de velocidad de la corriente sanguínea
que incrementa la oferta de oxigeno y glucosa a los músculos |
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Dilatación de los vasos coronarios del
corazón |
Aumento de la oferta de oxigeno y nutrientes
a los músculos cardiacos para mantener el aumento de frecuencia
y de fuerza de las contracciones cardiacas |
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Dilatación de los vasos sanguíneos de
los músculos esqueléticos |
Aumento de la oferta de oxigeno y nutrientes
a los músculos esqueléticos |
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Contricción de los vasos sanguíneos
de los órganos digestivos y otros |
Derivación de sangre a los músculos esqueléticos
para aumentar la oferta de oxigeno y glucógeno |
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Contracción del baso y otros depósitos
de sangre |
Mas sangre vertida en la circulación general
causando au mento de la oferta de oxigeno y glucosa a los músculos
esqueléticos |
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Dilatación de vías respiratorias |
Aumento de la carga de oxigeno de la sangre
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Aumento de frecuencia y profundidad
de la respiración |
Aumento de la carga de oxigeno de la sangre |
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Aumento de la sudoración |
Aumento de la disipación del calor generado
por la actividad del músculo esquelético |
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Aumento de la conversión del glucógeno
en glucosa |
Aumento de la cantidad de glucosa disponible
en el músculo esquelético |
Cuadro num 2
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